Desarrollo personal a través de las artes escénicas
Ana Alonso

Ana Alonso

Ana Alonso

Ana Alonso es traductora de profesión. Se mudó a Irlanda tras finalizar sus estudios universitarios y durante 7 años aprovechó para desarrollar allí su carrera profesional. Fue en Dublín donde se enamoró del aikido y desde entonces no ha dejado de practicarlo.

Tras más de 8 años de práctica, Ana recuerda como un flechazo el momento en el que vio una demostración de aikido por primera vez. Le pareció un baile hipnotizante, explosivo y circular entre dos combatientes, una disciplina que combinaba a la perfección acrobacias, flexibilidad y resistencia. Pero ante todo, lo eligió porque se le presentó como un canal para expresarse libremente tal y como se sentía desde que comenzó a practicarlo. 

Ana entiende el aikido como un instrumento de comunicación, una práctica física y mental que sirve para gestionar conflictos de forma sincera y armoniosa con uno mismo y con el resto del mundo. En el tatami, lo estudia a fondo a través de las técnicas y del ukemi (el arte de “recibir” una técnica, o de “atacar”, según cómo se mire), desarrollando la sensibilidad e inteligencia del tacto, trabajando el control del peso del contrincante y del impulso del ataque, explorando las posibilidades del cuerpo, y premiando la naturalidad de los movimientos. Cree que solo respetando la integridad física y mental del compañero hay comunicación, hay armonía, hay aikido.

El estudio del ukemi le fascina especialmente por sus aplicaciones dentro y fuera del tatami. Por un lado, cree que una práctica intensa y comprometida del ataque otorga calidad y realismo al aikido. Por otro lado, para ella representa la clave para la gestión positiva del miedo, ya que obliga al practicante a relajar cuerpo y mente, a no anticiparse a los acontecimientos, a estar presente y alerta en la ejecución de un ataque constante, y a no rendirse hasta el final. 

Durante la mayor parte de su trayectoria Michael O’Donovan ha sido su sensei, quien la formó y la vio convertirse en una aikidoka adulta. Desde que llegó a Barcelona, Francisco Manchón y los compañeros del club Arashi la recibieron con los brazos abiertos. Algunos de los maestros que más le han marcado son Philippe Gouttard, Cyril Lagrasta, Marc Bachraty, Yoko Okamoto, Miyamoto y Shirakawa. Ana participa de forma continuada en seminarios internacionales para seguir aprendiendo de otros maestros y sus estudiantes.